La autocrítica, esa voz interior constante, a menudo se disfraza de "exigencia" o "búsqueda de la perfección". Es buena hasta cierto punto, porque cuando es desmedida se termina por convertir en la principal arquitecta de nuestro autosabotaje, socavando nuestra motivación y paralizándonos justo antes de alcanzar la meta.
Desde Desarrollo Coaching, en Vigo, te contamos cómo tener una autocrítica sana y que no te autolimite.
La parálisis por el perfeccionismo
El perfeccionismo no es buscar la excelencia, sino el miedo a ser imperfecto. La autocrítica excesiva nos obliga a ponernos estándares tan altos e inalcanzables que, inconscientemente, el miedo a no cumplirlos nos lleva a la inacción. ¿Para qué empezar si ya sabemos que no será perfecto? Este pensamiento actúa como un freno de mano, haciendo que la procrastinación sea la salida más cómoda para evitar el juicio, especialmente el propio. Dejas de intentarlo no por vagancia, sino por el terror a fallar y confirmar la voz crítica.
La trampa del diálogo interno negativo
Tu diálogo interno es tu motor, o tu saboteador. Cuando la autocrítica domina, frases como "nunca lo harás bien", "no eres lo suficientemente bueno/a" o "ya has fallado antes" se vuelven tu mantra. Este tipo de discurso no solo agota emocionalmente, sino que reprograma tu cerebro para esperar el fracaso. La desmotivación se instala porque, ¿quién querría esforzarse si la victoria ya parece imposible? El ciclo destructivo se mantiene, drenando la energía necesaria para la acción.
El impacto en la autoestima y la confianza
La motivación florece en la confianza. Cada crítica destructiva que te diriges es un pequeño golpe a tu autoestima. Una baja autoestima, a su vez, genera una profecía autocumplida: si no crees que mereces el éxito o que eres capaz de lograrlo, actuarás (consciente o inconscientemente) de forma que tus resultados confirmen esa creencia.
Transforma la crítica en auto-compasión constructiva
El camino para romper este ciclo no es eliminar la autocrítica, sino transformarla. La clave reside en la auto-compasión. ¿Cómo le hablarías a un buen amigo que está pasando por la misma situación? Seguramente con amabilidad, con enfoque en el aprendizaje y no en el castigo.
El coaching te ayuda a cambiar el "He fracasado" por un "He aprendido una forma en la que esto no funciona". Así, la crítica se convierte en retroalimentación valiosa para el crecimiento, no en una sentencia.
El coaching como herramienta de desbloqueo
Si sientes que esta voz te detiene, el coaching te ofrece las herramientas para silenciar al saboteador interno. A través de un proceso de acompañamiento, te ayudamos a identificar esas creencias limitantes, a cuestionar la validez de tu diálogo interno negativo y a redefinir tus metas con estrategias realistas.
En Desarrollo Coaching te enseñamos a ser tu propio aliado, recuperando el control de tu motivación y construyendo un camino hacia la acción consciente y el éxito que te mereces. Ponte en contacto con nosotros y te informaremos sobre nuestros servicios. ¡Te esperamos!